Para comenzar, el calendario Chino se basa en la Luna. Sus meses, cada uno de 29 o 30 dias, se dividen en 2 quincenas. Cada semana consta de 10 días, y cada día se divide a su vez en dos periodos de 12 horas. Los años no se agrupan en décadas, sino en docenas, cada 12 años comprende un ciclo. El calendario chino está organizado de acuerdo con un complicado sistema de combinaciones de números. Los primeros 10 números, que van del 1 al 10, se llaman Tallos Divinos. Y otros 12, que se escriben en números romanos de I al XII, llamados Ramas Terrenales. Combinar estas secuencias de 10 y 12 ciclos para saber una fecha no es nada sencillo. En realidad se necesitaría mucha habilidad y conocimiento para calcular el momento exacto utilizando este sistema. Naturalmente, resulta mucho más sencillo dar un nombre a cada año, día y mes. La leyenda atribuye a Buda la tarea de asignar los nombres de animales, que se utilizan para sustituir ese galimatías del sistema numérico. De acuerdo con esta leyenda, poco antes de partir de este mundo, Buda invitó a los animales a compartir su mesa. Pero de todos los animales del mundo, solo 12 acudieron. Y por su nobleza y lealtad fueron recompensados al ponerle sus nombres a cada año, de acuerdo con el orden en que llegaron. El primero hubiera sido el Buey, pero la rata mas sagaz y ligera de pies, salto sobre el lomo del Buey y llego primero. Así el horóscopo chino se compone de 12 signos que corresponden a cada animal. Y se dice que las características de cada animal afectan de manera importante a los eventos que suceden en su año, e influyen en el comportamiento y el destino de las personas, animales y cosas que nacen bajo su dominio. |
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